Sociedad

Eduardo y Paula, la boda celebrada gracias a los 'drones'

La afición del novio por estos aparatos lo llevó hasta Dubai, donde conoció a su ya esposa

Más sobre:

Los novios recorrieron el puente de entrada al Real Club Náutico de Sanxenxo en este espectacular coche, mientras un dron les grababa.

© Visual Pc

Paula estaba muy lejos de su tierra natal, Galicia, cuando apareció ‘su príncipe’, como ella misma cuenta. Cocretamente se encontraba en Dubai y Eduardo, su ya marido, viajó hasta allí invitado por el jeque de la ciudad para participar en un concurso de drones junto a un equipo de la Universidad de A Coruña. Pronto saltó la chispa entre ellos y tras las primeras citas, viajaron a Santorini para celebrar su compromiso.El pasado 8 de julio en la isla de A Toxa, Galicia, se celebró por fin la boda, que respiraba la esencia de esta tierra por cada ‘poro’. 

Eduardo se vistió acompañado de sus tres hijos, escogió un chaqué azul y tirantes a juego. Llevó puestos también sus regalos de pedida: el pisacorbatas y el reloj. Por su parte, Paula disfrutó de los momentos previos a la boda con su familia y sus amigas y escogió un vestido hecho a media por Javier Quintela Atelier, que complementó con una cola confeccionada a mano en Dubai con las iniciales de ambos contrayentes.

Y si hubo guiños para Dubai, lugar en el que se conocieron, también los hubo para Galicia: la novia entró a la Capilla de las Conchas acompañada por la marcha nupcial de Wagner, tocada por una gaita, un violín y un piano. Paula recuerda la lectura de su madre en la capilla como uno de los momentos más especiales. Ella la escuchaba mientras su padre le sostenía la mano. A su lado, a Eduardo se le saltaron las lágrimas de pura emoción. Y otro gran recuerdo fue cuando le entregó el ramo de novia a su hermana, al tiempo que entonaba la canción gallega ‘quién puidera namorarla’.

El aperitivo y la cena se celebró en el Real Club Náutico de Sanxenxo. Los recién casados cruzaron el puente hacia el recinto en un maravilloso coche antiguo mientras un dron, elemento 'gracias' al cual se conocieron, les grababa. Fueron los primeros en llegar con el objetivo de descubrir en persona a todos su invitados la decoración del lugar. Y durante la velada, siguieron sorprendiendo a todos los allí presentes: se realizó una suelta de globos y el novio, que se guardaba un as en la manga, dio 'luz verde' al espectáculo pirotécnico que había preparado. Con la emoción a flor de piel,  la fiesta continuó hasta la madrugada, ¡con clase de bachata incluida para los invitados!

Tu evento también puede aparecer en el espacio online más exclusivo

Compártelo con nosotros

Si consideras que este contenido no está autorizado o es inapropiado y quieres denunciarlo, por favor, mándanos un mail a sociedad@hola.com

Bases legales de la sección Sociedad de ¡HOLA!