Sociedad

Meritxell y Josep, un cuento de hadas hecho realidad

La decoración de la boda se ambientó en un bosque en el que la vegetación y los tonos dorados tuvieron mucho protagonismo

Más sobre:

Eligieron la iglesia de Sant Miguel de Arcángel, en Cervià de les Garrigues, localidad de la novia. 

© Mónica Carrera

El 2 de septiembre de 2017 Josep y Meritxell por fin vieron cumplido el cuento de hadas que siempre habían imaginado. Ese día celebraron su boda en la iglesia de Sant Miguel de Arcángel, en Cervià de les Garrigues, Lérida, localidad natal de la novia.

Para este día tan especial, Meritxell eligió un vestido de Franc Sarabia, elaborado en seda natural con incrustaciones de pedrería en oro viejo sobre mangas, espalda, hombros y cintura. El diseño llevaba tres metros y medio de cola y un velo de tul de cuatro metros con puntilla bordada en oro. Como complementos, escogió una tiara de oro con incrustaciones a juego con el vestido, de Jordi Anguera, el anillo de pedida de Tiffany&Co y el anillo de boda de Rabat. Los zapatos ‘candy ochenta’ de Yves Saint Laurent, completaban el ‘look’ de novia. Josep encontró su 'look' en la boutique Santa Eulalia de Barcelona: un chaqué azul marino, con chaleco en seda natural en crudo y corbata azul con lunares blancos de Tom Ford, los gemelos eran de Dior. Llevaba también un reloj que le ragaló Meritxell cuando cumplieron diez años de novios y su alianza, en oro amarillo con un pequeño brillante, de Rabat.

Tras la ceremonia religiosa todos los invitados se trasladaron a la finca La Boscana, en Bellvis, Lérida. Allí el banquete, preparado al aire libre fue decorado por Jaiak Tendencias emulando a un mágico bosque encantado: candelabros de cristal, vajilla con motivos florales, velas, copas con hilo dorado y sillas y mantelería también doradas. El momento en que los novios, a solas, vieron toda la decoración fue uno de los más bonitos del día: “lloramos de emoción”, recuerda Meritxell. Otro instante significativo fue cuando lanzaron un globo de fuego al cielo, para homenajear al padre de la novia, fallecido meses atrás inesperadamente. “Con ese detalle, hicimos que estuviera con nosotros mandándole nuestra luz y amor en forma de globo volador. El ramo de novia se lo llevé a sus aposentos, en el cementerio”, recuerda la novia.

También hubo momentos para la risa, durante el banquete, los amigos de los novios prepararon un juego de preguntas en el que todos los invitados tenían que apostar por la novia o por el novio, para demostrar lo bien que los conocían. Los amigos sorprendieron también con un vídeo en el que cantaron una canción con la letra dedicada a los novios.

Tu evento también puede aparecer en el espacio online más exclusivo

Compártelo con nosotros

Si consideras que este contenido no está autorizado o es inapropiado y quieres denunciarlo, por favor, mándanos un mail a sociedad@hola.com

Bases legales de la sección Sociedad de ¡HOLA!