Sociedad

La espectacular boda de Diego y Pablo en el Castillo del Buen Amor de Salamanca

La pareja celebró su unión, por todo lo alto, en este histórico castillo, donde reunieron, durante un fin de semana, a sus seres más queridos

Más sobre:

Pablo, a la izquierda, y Diego, a la derecha, pasean de la mano después de su 'sí, quiero'.
©Pablo Béglez

Fue un amor a primera vista en Facebook. Pablo Díaz y Diego Delgado tenían amigos en común en esta red social, por lo que Diego se fijó en Pablo, y le envió una solicitud de amistad. Pablo aceptó, y comenzaron a hablar hasta que un día, se animó a invitar a Diego a una fiesta en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde, por fin, se conocieron en persona. "Desde ese momento hasta ahora hemos estado juntos", nos cuentan.

Un terrible susto -Pablo sufrió un atropello en 2015-, hizo reflexionar a la pareja sobre su situación actual y su futuro. "Nos hizo caer en la realidad que estábamos viviendo. Legalmente, éramos simplemente amigos o compañeros de piso sin ningún derecho si algo le pasaba al otro". Una mañana de sábado, recién levantados, decidieron casarse, y su perro, Lucas, se convirtió en testigo de este importante paso que finalmente dieron el 2 de junio de 2017.

Aunque ambos confiaron en el mismo diseñador, Juan Brea, para la ocasión, optaron por dos trajes muy diferentes. Mientras que Pablo mezcló varias ideas del diseñador para crear su propio traje, compuesto de un pantalón inspirado en las faldas pantalón de los 80, Diego se decantó por un modelo más tradicional, en un guiño a un esmoquin tradicional. Y para completar sus looks nupciales, eligieron unas camisas del modisto Antonio Posadas

Pablo y Diego se dieron el 'sí, quiero' en una ceremonia civil oficiada por la alcaldesa del municipio salmantino de Topas, Julia Rivas, en los jardines del Castillo del Buen Amor. Este histórico castillo renacentista -que fue construido en el siglo XV, pero cuyos orígenes se remontan al siglo XI- se convirtió, por tanto, en el espacio ideal donde los novios celebraron, por todo lo alto, su gran boda. Un lugar que, según explican, no fue elegido al azar, puesto que ya lo visitaron años antes de casarse. Es más, fue uno de los primeros viajes que hicieron juntos, y en un paseo de otoño por los alrededores, se imaginaron que, algún día, se unirían allí en matrimonio. 

Y su visión se cumplió hace dos años. Pablo y Diego reunieron a todos sus seres queridos en este castillo durante un fin de semana de ensueño. El viernes 2 de junio, el mismo día del enlace, ofrecieron un cóctel, amenizado por la cantante Cintia Lund, y después, una cena en el patio de armas del castillo, al ritmo de boleros antiguos y bajo la luz de las estrellas. La posterior fiesta tuvo lugar en el cenador ubicado en los jardines, donde Agus Cascales se encargó de la música.

"En Venezuela se estila tener un momento en la fiesta que sea muy deshinibido, la 'hora loca' se suele llamar, requiere que los invitados se disfracen y lo den todo en la pista". Dicho y hecho. Todos los allí reunidos lucieron unos accesorios glow que repartieron varias amigas de la pareja, y que brillaban en la oscuridad. Ataviados con estos complementos, se dispusieron a darlo todo en la pista de baile. 

Al día siguiente, los invitados disfrutaron de un brunch de delicias venezolanas en la piscina del castillo. A pesar del cansancio, una vez más, volvieron a darlo todo con la música latina que se preparó para el momento, y brindaron con cócteles por la felicidad de los recién casados.

Sin embargo, su alegría pronto se vería 'truncada': Lucas, el perro de Diego y Pablo, había sido secuestrado. Así comenzaba el cluedo que habían preparado, y en el que tenían que averiguar quién era la persona misteriosa que se había llevado a su mascota. Encontrado el culpable, cenaron en los jardines.

El último día, el domingo, los novios desayunaron con todos sus invitados, y después realizaron un paseo guiado por los exteriores de este histórico lugar, poniendo, así, el broche de oro a su enlace. Un espectacular fin de semana, que jamás olvidarán, así como los emocionantes discursos de sus amigos. "Nos hicieron llorar de alegría", confiesan Diego y Pablo. "Sin embargo, hubo uno inesperado, que fue el de la hermana de Pablo. En la cena del sábado, tras unas palabras que desataron la empatía de todos, ella nos hizo ver nuestra suerte, al tener el apoyo de familia y amigos. También nos sorprendieron las palabras de la madre de Pablo, que demostró un amor infinito y apoyo a nuestra relación. Tenemos mucha suerte de estar rodeados de gente que nos quiere", y que, por supuesto, quisieron estar a su lado en esta celebración tan especial. 

 

Bautizos, cumpleaños, bodas... ¿te animas a compartir con nosotros tu evento más especial? Aquí puedes hacerlo.

Tu evento también puede aparecer en el espacio online más exclusivo

Compártelo con nosotros

Si consideras que este contenido no está autorizado o es inapropiado y quieres denunciarlo, por favor, mándanos un mail a sociedad@hola.com

Bases legales de la sección Sociedad de ¡HOLA!