Niña jugando en la calle

Consejos para conseguir que los niños jueguen al aire libre de forma segura

Muchos parques infantiles de distintas regiones españolas han vuelto a abrir al público, así que las autoridades han emitido una serie de pautas y juegos para garantizar que lo hacen sin ningún tipo de riesgo

by hola.com

Con el fin del estado de alarma, España entra en esa 'nueva normalidad' anticipada por el Gobierno, y los niños pueden volver a 'tomar' las calles plenamente. Por este motivo, el Ayuntamiento de Madrid ha publicado una guía muy útil, dirigida a todas las familias, con el fin de ayudar a que los más pequeños se habitúen, de nuevo, a los juegos y la actividad al aire libre después de estar tanto tiempo en casa.

Y es que, al igual que los adultos, los menores también se enfrentan a una situación excepcional, en la que deberán seguir extremando las medidas de higiene frente al coronavirus, y mantener la distancia social con otras personas.

Relacionado: Consejos para que los niños mantengan la distancia social

Las medidas de seguridad, esenciales

Ahora que numerosas ciudades como Barcelona o Palma de Mallorca, entre otras, han vuelto a abrir sus parques infantiles, es lógico que a muchos padres les asalten las dudas. Al fin y al cabo, lo normal es que en estos espacios se concentren muchos menores a los que les sobran ganas de jugar en los columpios, toboganes… y que, también, sienten curiosidad por relacionarse con otros pequeños.

Sin embargo, el Ayuntamiento madrileño nos recuerda que para garantizar la seguridad de todos, hay que cumplir las medidas de seguridad e higiene emitidas por las autoridades sanitarias:

  1. Lavarse las manos antes y después de la actividad, siguiendo las indicaciones del Ministerio de Sanidad.
  2. Uso de material preventivo, como las mascarillas. Desde el pasado 21 de mayo, los mayores de 6 años tienen que usarla de manera obligatoria, siempre y cuando no sea posible garantizar la distancia social de, al menos, 2 metros.
  3. Realizar la actividad de manera individual con los hijos, manteniendo siempre esa distancia de 2 metros con otras personas y evitar cualquier tipo de contacto.
  4. Si se camina detrás de una persona, mantener una distancia de separación de 4-5 metros.
  5. Evitar tocarse la cara, y recordar a los niños que no deben de hacerlo.
  6. Es recomendable llevar pañuelos de papel o una toallita para secarse. De hecho, antes de salir de casa, para que ellos sean conscientes y responsables, los padres pueden pedirles que les ayuden a preparar su mochila, donde llevarán su agua, ropa (por si hace falta cambiarse) o sus juguetes, que serán desinfectados con lejía en cuanto se regrese a casa.
  7. Guiar la salida y promover juegos en los que no sea necesario apoyarse o tocar superficies susceptibles de estar contagiadas.

Queda claro que esta vuelta a las zonas infantiles no será como los pequeños esperaban, así que es muy importante que asimilen, poco a poco, esta nueva normalidad. Y en esta 'misión', el juego se convertirá en un gran aliado. Los padres deberán plantearse cada salida como una 'sesión' de actividades, dividida en tres partes: un encuentro inicial o activación, una parte principal y una vuelta a la calma. Es decir, que desde el mismo momento en que los niños pongan un pie fuera de casa, habrá comenzado la diversión.

Relacionado: Recomendaciones para salir a la calle con los niños

Encuentro inicial, la preparación a la actividad

Su duración será de unos 5-15 minutos. Se trata de una pequeña toma de contacto previa a la siguiente parte, que conllevará más esfuerzo físico. En esta primera 'fase', se propondrá:

  • Juego libre espontáneo. Antes de salir del hogar, el pequeño tiene que decidir si quiere llevar consigo algún patinete, bicicleta, pelota… que suela usar normalmente. De ser así, se le dejará que, primeramente, utilice ese material a su libre albedrío.
  • Actividades motoras básicas. Una vez traspasen la puerta, pueden andar, correr, saltar, galopar… o hacerlo de camino al parque, por ejemplo, y siempre bajo la supervisión del adulto.
  • Acordar las reglas del juego de la actividad principal. ¿A qué le apetece jugar? Ésta es la pregunta fundamental. En cuanto se haya escogido la actividad, se pondrán en común las normas a seguir (y que tienen que ser respetadas por todos los jugadores).

Relacionado: Ariadne Artiles comparte sus ideas para entretener a los pequeños de la casa

Parte principal, ¿listos para jugar?

En esta parte, la duración aumenta. Lo idóneo es que sea de entre unos 20-40 minutos para asegurarnos de que los niños practican deporte. Desde el Ayuntamiento madrileño proponen algunos clásicos que conquistarán a jóvenes y mayores, y para los que no se necesita tocar ninguna superficie:

  • Rayuela. Seguro que de pequeño jugaste en alguna ocasión. Con una tiza, dibujad los números en el suelo, y serviros de una piedra pequeña para lanzarla a alguno de sus cuadrados. El objetivo es recuperar esa piedra, avanzando de casilla en casilla a la pata coja, y después volver a la misma línea de salida. Debéis recordar que sólo se pueden apoyar los dos pies en las casillas dobles.
  • Carreras de orugas. Para este juego necesitaréis unas 7 pelotas o piedras, y dibujar una línea que os servirá como línea de meta. La actividad consiste en colocar las 7 pelotas/piedras en una fila, e ir colocando la última al principio, simulando el movimiento de una oruga. Se alzará como vencedor quien primero alcance la meta.
  • Ruleta. Dibujad un gran círculo en el suelo. Alrededor de éste, otros 4 círculos más pequeños (al Norte, Sur, Este y Oeste). A continuación, alrededor de estos cuatro círculos, 12 más pequeños. Lo que tenéis que hacer es reunir varios objetos (algunos más pesados y otros más ligeros) y lanzarlos en esta ruleta, procurando alcanzar siempre el círculo del centro, puesto que es el que tendrá la máxima puntuación. Si el objeto cae en el resto, la puntuación será menor. Ganará quien obtenga más puntos.
  • Pilla-pilla con miembros de la familia. Echar a suertes quién la 'liga', y a esa persona que le toque, deberá intentar coger al resto, que correrá en el espacio donde se encuentren. A quien pille primero será el que deba pillar al resto después. Otra opción es hacerlo con diferentes partes del cuerpo, de manera que no baste con coger a la persona, sino que hay que tocar, por ejemplo, su nariz o su pie.
  • Petrificados en familia. De nuevo, echar a suertes quién la 'liga', y esa persona tiene que correr detrás del resto. Cuando toque a un jugador, éste quedará 'petrificado', y no podrá moverse. Si hay más de dos participantes, lo ideal es que la otra persona, el tercer jugador, trate de salvar al 'petrificado' tocándole un pie. En caso de que sea una pareja de jugadores, el 'petrificado' quedará libre contando hasta diez.
  • Roba colas (también en familia). Hay que colocarse un pañuelo en la parte de atrás del pantalón. De esta forma, se transformará en una cola de un caballo que hay que robar. Quien consiga más colas, se hará con la victoria.

Relacionado: Juegos de mesa tradicionales para entretener a los niños... y a toda la familia

Vuelta a la calma, relajación

Cuando los juegos hayan terminado, tocará un merecido descanso de unos 5-10 minutos, e ir preparando la vuelta a casa. Hay que aprovechar este paseo para preguntar a los niños si les han gustado las actividades, qué parte les ha parecido más divertida, si prefieren jugar solos… De esta forma, no sólo estarán familiarizándose con la situación y desarrollando su estado físico, psíquico y social, sino que, además, sentirán que ellos forman parte de estas actividades y que pueden hacer sus propias sugerencias (que se tendrán en cuenta a la hora de organizar la próxima sesión).

Relacionado: Actividades para que los niños trabajen sus emociones

¿Por qué es tan importante jugar al aire libre?

El juego no sólo es una forma de entretenimiento. Tal y como nos explicaba Inma Marínasesora pedagógica y miembro del Observatorio del Juego Infantil, es una fuerza innata y fundamental para el desarrollo integral de los niños. Los menores exploran e indagan el mundo que les rodea con esta valiosa herramienta. Sus beneficios son múltiples, en especial, de cara a afrontar esta situación sin precedentes:

  • Favorece el desarrollo personal del niño o la niña, a nivel físico, psicológico, emocional...
  • Equilibra el estado emocional del niño.
  • Al retoma las actividades al aire libre, los niños irán adaptándose, poco a poco, a la nueva normalidad.
  • Ayuda a que los más pequeños de la casa se acerquen y se familiaricen con la calle tras haber vivido situaciones tan estresantes como el confinamiento.

Relacionado: Las cuatro etapas del juego infantil