Embarazo y estrías, cómo cuidar las mamas

Embarazo y estrías: cómo cuidar el pecho

Los cambios bruscos de peso y volumen durante el embarazo favorecen la aparición de estrías.

by Cristina Soria

El pecho es una de las partes del cuerpo más favorable para que aparezcan, pero existen ciertas rutinas y cuidados que nos ayudan a evitar o minimizar su aparición. Junto con el vientre, el pecho es la zona del cuerpo que más cambios de tamaño experimenta durante el embarazo, por lo que es muy proclive a presentar estrías, tanto en los meses de gestación como durante la lactancia. Es muy difícil evitar la aparición de estrías en su totalidad, ya que la piel sufre microroturas con mucha facilidad a causa de las variaciones en el tamaño del pecho (y del resto del cuerpo).

Cuanto antes empieces a tomar medidas más fácil te será evitarlas. Mucha hidratación, deporte, buena alimentación y un sujetador adecuado te ayudarán a soportar los cambios y a poder recuperar tu pecho en las mejores condiciones tras el embarazo y la lacatancia.

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Hidratación y más hidratación

Hidratar la piel de todo el cuerpo a conciencia es fundamental durante el embarazo, y el pecho (junto con el vientre) es una de las zonas a las que debemos prestar más atención. Es importante aplicar un aceite o una crema hidratante, a ser posible especial para embarazadas, dos veces al día. Pero lo ideal es tener siempre a mano algo de crema hidratante para poder aplicarnos si sentimos picor o tirantez en alguna zona del cuerpo.

Además de elegir un aceite o crema hidratante, una buena crema antiestrías ayudará a la formación de colágeno y fibras elásticas. Componentes como la rosa mosqueta o la centella asiática te ayudan a conseguir una mayor elasticidad en la piel y a cuidar del pecho. Evita, en cambio, cualquier producto que contenga Retinol-A, que está contraindicado tanto durante el embarazo como la lactancia.

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Después del parto, sigue aplicando las cremas específicas, al menos durante dos meses, hasta que el pecho vuelva a su tamaño natural. A la hora de aplicar las cremas procura hacerlo dándote un masaje para activar la circulación. Y no solo en el pecho, sino también en la tripa, caderas y muslos.

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Buenos hábitos

Haciendo ejercicio durante el embarazo puedes evitar que se produzcan microroturas en la piel, además de cuidar de tu salud, ayudarte a controlar el aumento excesivo de peso, favorecer una pronta recuperación tras el parto y sentirte más llena de energía. Del mismo modo, cuidar la alimentación también puede ayudarnos a prevenir las estrías en el pecho. Procura que tu dieta sea rica en proteínas, especialmente la de la carne y el pescado, y en alimentos ricos en magnesio y vitaminas A, E y C.

La exposición excesiva al sol es uno de los mayores peligros para la piel en cualquier momento de la vida, pero durante el embarazo esta es especialmente sensible. Pero si vas a hacerlo, evita la exposición durante las horas centrales del día, aplica un buen protector solar e hidrátate bien después con un after sun que cubra tus necesidades.

Bebe mucha agua para mantener la piel bien hidratada y elástica (y cuidar de todo el organismo) y no fumes. El tabaco durante el embarazo perjudica al futuro bebé, pero también a ti y a tu piel, ya que hace que favorezcas la aparición de estrías al disminuir la producción de elastina y colágeno.

Elige un buen sujetador

Un sujetador de tu talla, que se adapte bien a los cambios en el tamaño del pecho te ayudará a que no te pase factura los cambios progresivos que se dan en él durante los meses de embarazo. Asegúrate de que el contorno de la espalda está a la altura del pecho, ni más abajo ni más arriba. La copa debe amoldarse perfectamente al tamaño de tu pecho, y los tirantes mejor que sean elásticos y a ser posible anchos, para resultar cómodos y garantizarte una buena sujección. A la hora de hacer deporte es preferible un sujetador específico, que te ayudará a sujetar el pecho de forma adecuada. Y sea cual sea el sujetador que elijas, asegúrate de que no te oprime y te resulta cómodo.

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