acoso-escolar

¿Y si mi hijo es el acosador y el que hace 'bullying' a los demás?

Nos preocupa que nuestros hijos sean víctimas de violencia en las aulas. Pero, ¿qué haríamos si descubrimos que son ellos los acosadores?

by Nuria Safont

Si hemos estado al tanto de la actualidad, nos habremos llevado las manos a la cabeza tras la nueva noticia al leer la noticia del nuevo caso de  acoso escolar: dos menores de 14 años de un barrio madrileño han pegado una brutal paliza a una compañera y lo han grabado en vídeo para subirlo a las redes sociales. Nadie hizo nada para evitarlo. La víctima de bullying se recupera en el Hospital Gregorio Marañón, centro en el que fue ingresada tras la agresión. 

Probablemente, muchos de nosotros nos estaremos preguntando si nuestros hijos han tenido la terrible experiencia de lidiar con niños maltratadores. Si lo han callado. Si han sufrido... pero, ¿nos preguntamos alguna vez si son ellos los instigadores? ¿Si han ejercicio malos tratos a otros chavales? ¿Si le han hecho la vida imposible a alguien dentro y fuera de las aulas? En definitiva, si en vez de ser víctimas de bullying ejercen el acoso escolar. Seguramente, no. Porque nos resulta muy difícil creer que puedan llevar a cabo estos comportamientos cuando salen de casa. Pero identificar estos casos ayudaría a frenarlos. Y a evitar que las personas que sufren estos abusos desarrollen trastornos mentales en el futuro. 

- Relacionado: ¿Qué harías si tu hijo es víctima de acoso escolar?

¿Cómo identificar a un niño acosador? 

"En mi opinión, más que los padres, son los profesores los que deben tener un papel activo en esta identificación de niños que ejercen bullying, puesto que la violencia suele empezar en las aulas", señala la doctora Marina Díaz Marsá, presidenta de la Sociedad de Psiquiatría de Madrid. Pero no solo hay que reconocer al que ejerce la violencia, señala la especialista, también a la víctima y a los compañeros, puesto que muchas veces, tienen miedo a decir 'no' y siguen lo que el acosador dicta. 

A pesar de que no hay un perfil de 'niño acosador', sí suelen presentar algunas características comunes. Por ejemplo, según la psiquiatra, hay algunos rasgos identificativos:

  • Suelen ser violentos
  • Tienen comportamientos impulsivos y conductas de riesgo
  • Manifiestan irritabilidad
  • Pueden tener carencias afectivas y familiares
  • Algunos trastornos mentales como la ansiedad o la depresión pueden estar asociados a conductas violentas 

- Relacionado: Nacho Guerreros: “El reto es saber reaccionar cuando un niño confiesa que sufre acoso escolar”

¿Cómo hablar con nuestro hijo?

Si el entorno escolar nos comunica que nuestro hijo está ejerciendo violencia en las aulas, podemos sentir el impulso de amonestar y castigar al chaval, en vez de sentarnos a hablar con él. Sin embargo, la comunicación es esencial para frenar esta conducta y, sobre todo, para que comprenda que lo que ha hecho está mal y que tiene consecuencias graves para la salud mental del acosado.

Lo primero que deben hacer los padres es "intentar que su hijo empatice con la víctima", indica la experta en adolescentes. Y explica que es esencial que se ponga en el lugar del afectado, que trate de "comprender su sufrimiento" y cómo puede ser la vida de una persona víctima de bullying. 

También hay que advertirles de que el acoso escolar provoca un "trastorno en el desarrollo de los chicos que puede tener como consecuencia la aparición de un problema mental en la edad adulta". Es decir, hay abrirles los ojos y que sepan que "lo que están haciendo no es banal", sino algo grave que puede provocar en la persona que sufre una patología psiquiátrica.

Además, es aconsejable que lo que han hecho tenga una consecuencia

Si con estas medidas, el niño o niña sigue teniendo este comportamiento, es aconsejable consultar con un psiquiatra o psicólogo. En algunos, detrás de ese comportamiento, hay un malestar, un conflicto interno, un problema o un trastorno que hace que desarrolle esta conducta agresiva.

- Relacionado: El peligro de los teléfonos en la infancia: el ciberacoso

¿Son más violentos ahora?

Las conductas violentas han existido siempre. Bien porque "hay gente mala o porque algunos tienen problemas mentales que desencadenan en conductas violentas", recuerda la doctora Marina Díaz. Sin embargo, sí es cierto que en la actualidad tenemos mayor conocimiento por la interconectividad y el hecho de que quieran ser más populares puede incentivar la violencia.

Como explica la especialista, "los adolescentes tienen la necesidad de que les acepten" y las redes sociales se han convertido en su herramienta para mostrarse al mundo y conseguir un gran número de seguidores, cueste lo que cueste y hagan lo que hagan. Por tanto, subir vídeos de este tipo - como el de las dos menores de Madrid- les ayuda a incrementar su comunidad de followers y mayor popularidad

De igual manera, y para tener más likestambién suben imágenes o vídeos comprometidos u otros que ponen en riesgo su vida. Es más, "también se están dando casos de chicos y chicas que suben fotos o vídeos con autolesiones, anorexia, etc., algo que les hace ganar más seguidores", advierte la doctora. Esta actitud de seguir a personas que atentan contra su vida o contra los demás también es patológica y, según la psiquiatra, nos habla de una sociedad con falta de valores. 

- Relacionado: Tres libros imprescindibles para trabajar la emocionalidad infantil 

¿Una sociedad 'enferma'?

"La ausencia de estos, así como de límites, hace que los niños desarrollen poca tolerancia a la frustración algo que puede acabar desarrollando comportamientos 

"Los padres tienen que ser padres, no amigos, tienen que poner límites, ya que son buenos y hacen que sus hijos se sientan cuidados. Esta ausencia o dificultad de ponerlos, porque quieren otras carencias, le hace un flaco favor a su educación y crecimiento personal. En cambio, los principios, la tolerancia a la frustración, acostumbrarse a posponer la gratificación, puesto que no todo es inmediato les prepara para la vida", aconseja la experta. 

La especialista recuerda que hay que concienciar a los pequeños sobre el respeto a los demás, al igual que se les enseña a comer mejor o a hacer ejercicio. También señala que es necesario que en las escuelas y que los padres les eduquen en emociones, que aprendan a identificarlas, señalarlas y a reconocerlas en los demás, que sepan comunicarse, pedir ayuda si tienen un problema personal que les vuelve más violentos, que aprendan a escuchar, que desarrollen la empatía, es decir, "a gestionar las emociones, un tema pendiente en las aulas", opina la doctora. 

Por último, indica que es importante que reciban información y que asistan a programas o talleres para parar el acoso escolar, para denunciarlo si lo detectan y que "no olviden que lo que hacen, a veces sin maldad, tienen consecuencias muy graves en la salud mental", concluye la psiquiatra Marina Díaz Marsá.