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Tamara Falcó vuelve a los fogones

Tras ganar la última edición de ‘MasterChef Celebrity’, la futura Marquesa de Griñón se anuda el delantal para enseñarnos cómo la cocina de los grandes chefs puede llevarse, de una manera práctica, a nuestras mesas

by Marta Romero

Tamara Falcó vuelve a encerrarse en la cocina. La hija de Isabel Preysler y Carlos Falcó ya no es una novata en esto de los fogones y, tras su paso (y éxito) por la última edición de Masterchef Celebrity, se vuelva a poner el delantal para emprender una nueva aventura gastronómica junto al chef Javier Peña. El programa se llama Cocina al punto y se convertirá en nuestra cita indispensable en estas calurosas tardes de verano. Un espacio en el que ambos cocinarán mano a mano recetas modernas y, en palabras de la propia Tamara, “muy instragrameables” con, según su compañero, “como me pide siempre Tamara, emplatados muy cuquis”.

Y es que, tras su paso por Masterchef Celebrity, los espectadores se rindieron ante la naturalidad y el tesón de la que será la nueva Marquesa de Griñón, mientras que ella se enamoró de todo lo que rodea esa tarea de abrir la nevera, escoger los ingredientes y ponerse manos a la obra. Así, la vuelta, estaba más que asegurada.

Su paso por Masterchef Celebrity

Tamara Falcó, además de ser diseñadora de moda, se ha descubierto en estos últimos meses como cocinera. Fue la ganadora de la última edición de Masterchef Celebrity y, por tanto, ya no podemos decir que sea una novata frente a los fogones.

Al principio, muy pocos apostaban por ella, pero con el paso de las semanas, Tamara fue conviertiéndose en la auténtica revelación del programa, incluso para sus familiares y amigos, que no dejaron de apoyarla en ningún momento. Precisamente fue su familia el hilo conductor que le daría la victoria en la gran final, en la que tuvo que enfrentarse a Vicky Martín Berrocal, Félix Gómez y Boris Izaguirre. Uno de los miembros del jurado, Jordi Cruz, llegó a confesar que “pensaba que era una niña pija que no iba a dar un palo al agua, pero para mí has sido toda una revelación”; mientras que Jordi Roca, el maestro pastelero, confesó estar sorprendido.

En Cocina a punto, sin embargo, no la veremos concursando ni siguiendo un paso a paso de la manera habitual; no es un programa al uso que tan solo nos ofrece recetas, Tamara se encargará de adaptar las recetas que el chef Javier Peña le propone, además de dar tips de nutrición que ella ha ido aprendiendo en estos últimos meses y enseñarnos la forma en la que ella entiende la cocina. Y es que, como ella misma asegura, con este programa “sigo aprendiendo mucho de todo”.

Aunque la hemos visto recientemente en la octava edición de MasterChef, teniendo la oportunidad de pisar una cocina de nuevo antes las cámaras, no ha dejado de hacerlo en calidad de invitada. Ahora, sin embargo, podremos verla de nuevo con las manos en la masa para comprobar todo lo aprendido en el programa.

Un compañero de excepción

Junto a Tamara, estará el famoso chef Javier Peña, que debutó en televisión en 2014 participando -y quedándose a las puertas de la final- en la segunda edición de Top Chef y presentando, poco después, el programa Comerse el mundo. Un concurso en el que profesionales de la cocina luchaban por hacerse con el primer puesto en una dura competición culinaria bajo la estricta mirada de un jurado presidido por Alberto Chicote.

Mientras que Javier Peña recorrerá la geografía española descubriendo ingredientes únicos y poniendo en valor nuestro producto nacional, sus lugares de producción, y todos los agricultores y profesionales que hay detrás de ellos (algo muy necesario en la actualidad), Tamara cocinará junto a él un par de platos que adaptará a su estilo o, como ella dice, “a como yo entiendo la cocina”. Ambos pondrán el acento en la cocina fresca, asequible para todos los bolsillos y, como asegura Peña, “con lo que te encuentras cuando abres tu nevera”.

Por último, ambos recibirán la visita de un par de invitados, que pueden ser amigos de uno o de otro, para que prueben sus platos y nos ofrezcan su veredicto, aseguran, “sin coacción”.