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Peinados de boda: el moño definitivo para las que nunca se recogen el pelo

Kendall Jenner y Rosie Huntington recuperan el recogido estrella de los años 2000, un peinado fácil que suaviza las facciones

by Mariana Chacón

Los premios CFDA celebrados esta semana en la Gran Manzana han acogido y premiado a las personalidades con más talento de la industria de la moda. En esta última edición hemos comprobado que la sombra amarilla continúa como una de las favoritas de la alfombra roja, como demuestra Irina Shayk; que el ‘efecto wet’ capilar es una apuesta ganadora para los eventos formales (Gigi Hadid, Lily Aldridge y Josephine Skriver son buena prueba de ello); y, también, que uno de los peinados más repetidos durante la década de los 2000 ha vuelto para quedarse. Dos fueron las invitadas que tomaron como referencia las tendencias que triunfaban hace diez años y el resultado mereció la pena: los recogidos altos con dos mechones sueltos a cada lado de la cara se postulan como uno de los peinados para bodas de la temporada. Descubre las claves del look con el que Rosie Huntington-Whiteley y Kendall Jenner viajaron en el tiempo.

Si la moda es cíclica… la belleza también lo es, porque existen tendencias que nunca pensaríamos que resurgirían -como los coleteros o perfilar los labios de color marrón – pero vuelven años después con un irresistible aire renovado. Este es el caso del recogido por excelencia de la década en la que se cambió de milenio, una época en la que celebrities como Mischa Barton, Paris Hilton, Emma Bunton o Kirsten Dunst, reservaban dos mechones sueltos a cada lado del rostro fuera cual fuera el peinado que llevaran. En el 2018, Rosie y Kendall han resucitado el recogido con un twist: los mechones ahora se ondulan y crear volumen en la zona de las raíces antes de hacer el moño es un paso obligatorio.

El peinado parece hecho a medida para las invitadas que, acostumbradas a llevar siempre la melena suelta en su día a día, no se ven favorecidas a la hora de recogerse el pelo para acudir a eventos formales. Este moño desenfadado retira todo el cabello del rostro por lo que permite lucir cualquier accesorio pendientes o collares – sin despejar por completo la cara. Además, los famosos mechones sueltos también sirven para enmarcar las facciones y, combinados con el moño alto con volumen en las raíces, se ganan unos centímetros de altura.

Para construir ese extra de volumen en la parte alta de la cabeza, los productos texturizantes facilitan (mucho) la tarea, como el spray Bun de la gama Stylista de L’Oréal Paris, el cual se vaporiza en la zona de las raíces para que adquieran cuerpo de forma casi instantánea. En el caso de los mechones, las tenacillas conseguirán mantener una onda pulida y uniforme en pocos segundos, más o menos abierta según el diámetro que elijamos. Como último paso, una laca de acabado flexible será la encargada de asegurarse de que el peinado continúa intacto durante horas, eso sí, sin el temido ‘efecto acartonado’.

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